Sentimiento de culpa o bienestar

El sentimiento de culpa está muy arraigado en la mente porque somos portadores de un sentimiento de culpa filogenética. Desde que existe la humanidad hay un sentimiento de culpa que nos atraviesa a todos, si bien es inconsciente no deja de actuar y condicionar desde el mismo.

Además de este, existe un sentimiento de culpa más consciente que a veces nos condiciona en nuestras decisiones y actitudes porque está tan arraigado que no nos permite disfrutar de nuestra propia vida. Muchas veces, el recuerdo de experiencias vividas, despierta un sentimiento de culpa, mucho más intenso que en la vivencia misma de tal situación. El manejo de esta culpa, que aparece en la conciencia en la vida actual, no es sencillo, sin una buena psicoterapia.

La ansiedad y angustia que genera esta culpa suelen ser elevada al punto tal que impide seguir con la rutina cotidiana, alteran el ritmo normal de vida que hasta ese momento la persona tenía.

Todos cargamos con un sentimiento de culpa como mandatos familiares que nos inculcaron en la infancia y es lo que aparece más latente y fácil de desvelar a través de la psicoterapia psicológica.

Hay personas que se sienten culpables porque ellos tendrían la posibilidad de estar mejor que sus padres por ejemplo, pero condicionados por el sentimiento de culpa no se permiten ciertas cosas porque creen o piensan que si sus seres queridos no pueden obtener las mismas cosas ellas no se la merecen.

En realidad cada uno lleva consigo las marcas, huellas, recuerdos y vivencias de la infancia los cuales les crearon ciertos modos de pensar y sentir y en la vida adulta actúan condicionados por esos elementos.

Es verdad,  no es fácil tomar conciencia de cuanto nos condiciona nuestra propia vivencia infantil y nuestra propia historia, con el modo de percibir el entorno que cada uno vivió, pero es necesario intentar conscientizar lo más que se pueda para poder discernir cuales son nuestros deseos más personales y cuándo actuamos cumpliendo los deseos ajenos que nos comandan desde el inconsciente.

El sentimiento de culpa muchas veces no nos permite por ejemplo darnos el gusto de tener un lindo viaje de placer, porque pensamos que algún ser querido no lo puede hacer y creemos que nosotros por ese motivo no nos merecemos.

El tema real es que si nosotros hoy por algún motivo tenemos esa posibilidad es porque nos esforzamos y en realidad merecemos por todo el esfuerzo, la capacidad, la inteligencia usada para poder lograr lo que merecemos y podemos-

Hacer consciente el sentimiento de culpa que no nos permite ser feliz es una tarea no fácil pero no imposible. Intentar ser lo más auténticos posible, tomando conciencia de lo que somos y queremos ser es un desafío cotidiano que no debemos perder de vista para ser un poco más felices cada día.